Técnicas para motivar e incrementar el interés del
estudiante.
Al enfrentar el proceso de enseñanza aprendizaje tanto en
química como en física nos encontramos con estudiantes desmotivados, que ven
las ciencias de una manera negativa, los medios de comunicación se han
encargado de dar una idea de estas ciencias como si fuesen algo peligroso, de
“locos” inclusive, por eso en nuestras aulas no solo debemos de luchar con el
desanimo de nuestros alumnos si no con una serie de ideas preconcebidas que
pueden entorpecer el proceso de enseñanza aprendizaje.
Entonces ¿cómo motivar a nuestros alumnos ante las materias
de física y química? (Furio, C., 2005, p.5). Propone cuatro métodos que no
resultan inalcanzables, en su lugar son de fácil puesta en práctica, estos
métodos son:
• Planteando situaciones problemáticas que tengan interés
para los alumnos.
• Presentando problemas que fueron relevantes en la historia
de la ciencia.
• Aproximando la metodología de enseñanza a las estrategias
con las que los científicos intentan resolver los problemas.
• Mostrando expectativas positivas en la evaluación de los
aprendizajes.
En primer lugar conseguir unos alumnos motivados a veces
solo es cuestión de encontrar un tema que les llame la atención, si tomamos
ejemplos de la vida cotidiana, conseguiremos ese tan anhelado interés de los
alumnos por nuestra materia.
Si el alumno ve a la ciencia como un cuerpo estructurado y
acabado de conocimiento, no sentirá interés en aprender para poder alcanzar en
algún momento la solución para un problema del cual no se cuenta con respuesta
hoy en día, si conocen un poco de cuáles fueron las motivaciones de los
científicos para generar conocimiento, saber que este no siempre estuvo allí y
que hubo que generarlo, incentivara en el estudiante el deseo de seguir esos
pasos; esto nos lleva al tercer punto que es mostrarles que los científicos
utilizan un método que pueden también utilizar ellos para llegar a la respuesta
de sus interrogantes.
Por último quizá lo más importante en el momento en que
pretendemos evaluar los conocimientos adquiridos por los estudiantes, no
debemos dejar la evaluación como el proceso final si no en su lugar utilizarla
para retroalimentar a nuestros alumnos, y no permitir que un mal desempeño en
una prueba menoscabe la autoestima de nuestros alumnos.
Imagen 3. ¿Cuál es tu motivación para trabajar?. Carlos (2013)
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